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Finanzas personales para jóvenes

Finanzas personales para jóvenes

Transcribo los apuntes de unas clases sobre finanzas personales.  Primero, entra a cualquier calculadora de interés compuesto.  Me gusta la de investor.gov.  Ahí ingresa los datos que corresponden a un humilde empleado privado que ganó el sueldo mínimo durante toda su vida:

datos interés compuesto

Si todo sale bien, al final de su vida laboral a los 64 años podrá haber acumulado…:

datos interés compuesto

¡Entre cien mil y doscientos mil dólares!  Eso podría producirle unos $700 al mes; es decir, ya podrá sustituir su ingreso, y sin necesidad de consumir el capital.

Si trabaja hasta los 75 años como creo que será la costumbre en el futuro, ¡podría acumular hasta 400 mil dólares!

Esto, reitero, un humilde empleado privado de salario mínimo que nunca mejoró su ingreso y lo único que hacía era ahorrar religiosamente el 10% de su ingreso, e invertirlo como vamos a describir más abajo.

Ahora, veamos un escenario más ajustado a la realidad de un profesional: alguien que en promedio gane mil dólares mensuales, que no se haya endeudado, y que ahorre el 30% de su ingreso, como veremos más abajo.  Ahí es posible acumular riqueza generacional: un millón de dólares o más, que podrá legar a sus descendientes; y si éstos han sido entrenados en estos métodos, ¡se convertirán en una “dinastía económica”!

Bueno. Pasemos al “cómo”.


Consigue o descarga los libros “El hombre más rico de Babilonia" (The richest man in Babylon), de George Clason, y «Becoming your own banker» de Nelson Nash. Léelos. Reléelos para que se te graben bien las enseñanzas.

Memoriza el concepto de “Pay yourself first”, “págate a ti mismo primero”. Consiste en ahorrar el 10% de todo dinero que te ingresa; y ahorrarlo ANTES de pagar deudas, planillas, etc. ¡Págate a ti mismo primero! Este ahorro debe ser independiente del ahorro del seguro social, que NO está en tu control.

Recuerda estos porcentajes: Ahorra mínimo el 10% de tu ingreso. Si tienes deudas, dedica 20% para pagarlas. Si el pago de tus deudas excede el 20% de tu ingreso, ¡tienes un problema, estás demasiado endeudado! En ese caso, googlea los métodos “bola de nieve” o “avalancha” que te ayudarán a salir rápido de esas deudas.

Si NO tienes deudas, ¡felicitaciones! ¡Ahorra entonces el 30% de tu ingreso! Acostúmbrate a vivir con MENOS dinero. ¡NO te endeudes fácilmente!

Dedica máximo 30% (ojalá menos, el 25%) de tu ingreso a vivienda: arrendar, o mejor, pagar la hipoteca de tu propia casa-terreno-departamento. Si vives aún con tus padres, ¡ahorra ese ingreso también!

Te queda 40% de tu ingreso para gastarlo como prefieras: ropa, salidas, gustos, etc. Si no te alcanza para comprarte algo en especial y en efectivo, ¡no puedes darte el lujo de comprarlo todavía! ¡Ahorra!

Familiarízate con el movimiento FIRE: “Financial Independence, Retire Early”. Ellos ahorran un gran porcentaje de sus ingresos para poder jubilarse anticipadamente.

Necesitas una cuenta de ahorros para hacer transacciones: recibir pagos y hacer pagos. Pero NO ahorres en una cuenta de ahorros; pagan muy poco interés, algo así como el 0,01% anual. Es decir, por depositar $100 un año, ¡sólo te pagan un centavo!

Para ahorrar, tienes TRES alternativas, y puedes combinarlas. 1: ahorrar en depósitos a plazo; 2: ahorrar en un seguro de vida; 3: invertir en la bolsa de valores.

Depósitos a plazo: te comprometes a NO retirar el dinero durante un tiempo. Pagan ~5% anual o más. En plazos mayores a un año, NO pagas impuesto a la renta por el interés ganado. Los bancos permiten abrir pólizas en línea desde $100. Asimismo los bancos tienen cuentas similares llamadas “ahorro flexible”, “ahorro meta”, “ahorro programado”, donde te ofrecen tasas de interés similares si no retiras el dinero. Puedes tener pólizas en varios bancos; también puedes tenerlas en cooperativas y/o mutualistas, y siendo socio de ellas suelen pagar intereses mayores. Pero también el riesgo es mayor, ten en cuenta.

Seguro de vida: hay seguros de vida grupales, esos NO nos interesan por ahora. También hay seguros de vida temporales, tampoco. Nos interesan seguro de vida universal con ahorro, y en el país lo ofrecen dos compañías: Equisuiza y BMI.

Cuando uno quiere hacer una compra fuera de lo común, por ejemplo: un teléfono, una laptop etc., hay varias formas de hacerlo. La forma “menos inteligente” es hacerlo a crédito; salvo que sea una urgencia, uno termina pagando más, pues la tarjeta de crédito cobra 16% de interés anual. Otra forma de hacerlo es pagando en efectivo, ahorrando primero el dinero; es preferible a endeudarse, pero obviamente al comprar el objeto, se gasta nuestro ahorro. La forma más inteligente de hacerlo, es “volviéndonos nuestro propio banco”, como explica Nelson Nash en Becoming your own banker.

Esto se hace así. Si tienes dinero ahorrado en una póliza, vas al banco y solicitas un crédito “back to back”. Eso significa que vas a poner tu póliza como garantía del préstamo. El banco te prestará hasta un 95% del valor de la póliza; por ejemplo, si tienes ahorrado $1000, te prestarán hasta $950; obviamente NO tienes que endeudarte por el máximo, puedes endeudarte por menos.

(Los bancos grandes suelen preferir hacer préstamos de miles de dólares. Los bancos más pequeños y las cooperativas sí trabajan gustosos con clientes de montos pequeños. Puedes tener cuenta en bancos grandes para transaccionar [por ejemplo, con las apps que usa todo el mundo] y ahorrar en otros bancos o cooperativas.)

Como el préstamo está garantizado por tu póliza, el banco no corre riesgo, así que te cobrará un bajo interés; unos pocos puntos porcentuales más que lo que te paga por la póliza. Pero lo interesante es que tú pagues el préstamo con la tasa de préstamos habitual (~16%); de esa forma “capturas” tú para tu ahorro, lo que la mayoría de gente paga a los bancos.

También puedes ahorrar con un seguro de vida. Recuerda, debe ser seguro de vida “universal”, NO grupal NI temporal. Hay seguros desde ~$40 mensuales, por un pago de ~$15.000 en caso de muerte. Más o menos la mitad de la “prima” (el pago del seguro) se va a un ahorro, que poco a poco se va acumulando, y la aseguradora también hace préstamos a bajo interés con ese ahorro como garantía.

La aseguradora también opera como “banco”, en el sentido que puedes hacer depósitos adicionales al valor de la prima. Cuando contrates el seguro, te interesa disminuir el pago por muerte, y aumentar el ahorro. En el libro de Nash te dan más detalles.

Todo esto presupone el estilo de vida sencillo de un trabajador empleado. Los profesionales independientes pueden aspirar a ingresos mayores. Y si logras convertirte en empresario, ¡jugarás en las grandes ligas con otras reglas mucho más ventajosas!

Los números mencionados se refieren al ingreso que llevas a casa, descontados los impuestos a la renta (que en el país se empiezan a pagar desde que se gana mil dólares mensuales). Los libros recomendados y muchos otros recomiendan también destinar entre 5%-10% de tu ingreso para hacer “buenas obras”: apoyar a tu iglesia, a los necesitados, etc. Sé generoso dentro de tu presupuesto.

Por último, cuando tengas algo de dinero ahorrado, siempre habrá quien te lo pida prestado. No vale la pena perder amistades o el trato con familiares por temas de dinero. Sigue estas reglas: 1) presta montos que no te importe perder; considéralo un regalo (asígnalo a tu 5%-10% para ayudar a los pobres), y olvídalo. 2) decide si volverás o no a prestarle a esa persona, sabiendo que no te devolverá. ¡El amor, la amistad, los lazos familiares son finalmente más importantes que el dinero!

¡En la próxima clase hablaremos de la bolsa de valores!

Invertir en bolsa

La bolsa es un campo tan amplio que varias carreras universitarias confluyen en él. Es un mundo de información por aprender. Pero te daré unos conceptos mínimos que podrás aplicar sin ser experto. Te daré un sistema simple de seguir que NO te tomará mucho tiempo cada mes. Aquí te servirá el inglés, pues la mayor cantidad de información está sin traducir.

De entrada te digo: NO hagas trading. NO, NO tienes un “don” especial para ello. NO hagas trading. Vamos a invertir, que NO es lo mismo.

Invertir NO debe ser emocionante. Busca la emoción de tu vida en otra parte.

Invertir NO te hará millonario en el corto plazo. Será un complemento a las inversiones de renta fija (pólizas y seguros de vida) que vimos antes. Enfócate en tu carrera y tu trabajo. La bolsa NO reemplazará tu ingreso ni al corto ni mediano plazo; ¡quizá cuando seas viejo/a! Si ahorras el 30%, de tu ingreso puedes poner 15% en renta fija (pólizas, seguro de vida) y 15% en acciones.

Asimila el concepto del “P/E ratio”: price/earnings ratio, que es la división entre el precio y las ganancias. Por ejemplo, una póliza que pague 5%, divides el precio que pagas (x.ej. $100) para lo que te genera en un año ($5) y da un P/E ratio de 20.

Como las inversiones de bolsa son riesgosas (suben y bajan, a diferencia de la “renta fija”, que sabemos cuánto pagarán), les pediremos más rendimiento que las pólizas; así que queremos pagar menos de ese P/E ratio de 20 por ellas (si el precio es el mismo, a MÁS ganancias, el P/E ratio disminuye. ¡Matemáticas, hijo!). Ojalá ratios de una sola cifra. Recuerda: siempre menos de veinte, ojalá menos de 10.

Ahora, familiarízate con el concepto de ETFs: son “grupos de acciones”; de un país o un sector económico concreto; por ejemplo, ETFs de bancos, industria, transporte, etc. NO sugiero comprar acciones sueltas, sino ETFs.

Una vez al mes analiza los P/E ratios de ETFs, usando para ello páginas como finance.yahoo.com, etfdb.com e ishares.com. Cuando encuentres alguno por menos de 10, analiza comprar. ETFs “de lujo” como el SP-500 (SPY) rara vez bajan de 20 (sólo ha ocurrido 4 veces en los últimos 25 años), así que considera comprarlo si vuelve a ocurrir.

La idea del comercio es obviamente: “comprar barato y vender más caro”. La idea de las inversiones es también comprar barato, y esperar que el precio suba. Pero no te preocupes mucho si después de comprar, el precio sigue bajando. Es casi imposible comprar en el “precio mínimo”. Es normal comprar un ETF durante varios meses, mientras siga siendo barato. Mira el gráfico, pero no te estreses si el precio sigue bajando. Probablemente en el transcurso de los meses surjan nuevas “ofertas” en otros ETFs. Tarde o temprano el precio del ETF se recuperará. Lo único que debes evitar al comprar ETFs de un país, es el riesgo de guerra y de socialismo.

Idealmente ninguna “posición” (ETF que hayas comprado, tu “portafolio”) deberá ser más del 10% de tu capital. Al principio es inevitable romper esta regla, cuando empiezas a comprar. Al transcurrir el tiempo, las posiciones deberán ser máximo 5% de tu capital. ¡NO pongas todo tu dinero en una sola cosa!

NO uses apalancamiento (leverage). Eso significa que, si tienes digamos $1000 en tu cuenta, el broker o casa de valores te permite comprar acciones por, digamos, $2000 o más, prestándote la diferencia. Te cobrarán intereses y las oscilaciones de bolsa serán del doble, pudiendo causar pérdidas de todo el valor de tu cuenta. Recuerda: ¡NO uses apalancamiento! NO lo necesitas. Recuerda uno de los principios del “hombre más rico de Babilonia”: “el dinero huye de aquel que trata de obligarlo a producir un rendimiento excesivo”.

El problema para los inversionistas de fuera de EEUU, es que las transferencias bancarias internacionales cuestan $50 o más, volviendo imposible depositar montos pequeños mes a mes. Brokers o casas de bolsa que trabajan con clientes ecuatorianos y permiten depósitos por montos pequeños con tarjetas de crédito: XTB.com, Etoro.com, Capital.com, hapi.trade.

Si Dios te bendice con prosperidad, invierte en bienes raíces. La regla común es que NO se debe pagar por una propiedad rentera, más de 99 veces el valor de la renta mensual. Así te rendirá ~12% anual (o menos, al descontar costos de mantenimiento, impuestos prediales, los costos legales de sacar un inquilino, etc.). Precios por metro cuadrado en el país: viviendas populares, ~$600m²; clase media, ~$1.000m²; de lujo, por encima de ~$1.500m². Si pagas mucho más, NO será negocio arrendarlo.

“Si no tienes crédito, usa el de alguien más”. Puedes aplicar estos principios desde ya, convenciendo a un familiar mayor de edad que abra una cuenta de inversiones y vaya poco a poco depositando. O hasta que cumplas la mayoría de edad, abre una cuenta “demo” —de demostración— con cualquiera de los brokers mencionados, y con esa cuenta podrás familiarizarte con la plataforma hasta que estés listo para abrir una cuenta real. Recuerda: ¡NO hagas trading! Vas a invertir.

Mientras aprendes lo necesario es normal que dediques varias horas a los mercados. Pero a medida que crees tu propio estilo, los mercados deben pasar a segundo plano. Recuerda, no ha de ser tu actividad principal; tu tiempo lo llenará tu trabajo, tu profesión, tu familia. Un método como el que uso y aconsejo sólo requiere un par de horas al mes para monitorear los mercados, y buscar oportunidades de inversión. Cuando ya te sientas seguro, NO revises el mercado a diario; quizá sólo cada quince días o una vez al mes.

Recuerda que cada una de tus “posiciones” (los ETFs que hayas comprado en tu “portafolio”) NO deben superar cada una el 5% de tu capital. Y si alguna de ellas decae en torno a un 30% de su valor (por ejemplo, compraste a $10, pero el precio en vez de subir cayó a $7), revisa si no haya problemas subyacentes en la industria o país, y considera vender la posición a pérdida. Una vez vendida, olvídate de ella.